Una nación bajo Dios

Kerby Anderson


Los fundadores de Estados Unidos: Primera parte

G.K. Chesterton dijo una vez que "Estados Unidos es el único país del mundo que está fundado sobre un credo. Ese credo aparece con lucidez dogmática y aun teológica en la Declaración de la Independencia". {1} Vamos a documentar los orígenes de este país considerando un libro que se titula One Nation Under God: Ten Things Every Christian Should Know About the Founding of America (Una nación bajo Dios: Diez cosas que todo cristiano debería saber acerca de la fundación de Estados Unidos).{2}

La primera cosa que un cristiano debería saber es que "Cristóbal Colón fue motivado por su fe cristiana para navegar al Nuevo Mundo". Un ejemplo de esto puede encontrarse en sus escritos, luego de descubrir esta nueva tierra. Escribió: "Por lo tanto, que el rey y la reina, los príncipes de sus reinos más afortunados, y todos los demás países de la cristiandad, den gracias a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, quien nos ha otorgado una victoria y un regalo tan grandes. Que las procesiones religiosas sean solemnizadas; que se hagan festivales sagrados; que las iglesias estén cubiertas de guirnaldas festivas. Que Cristo se regocije en la tierra, como se regocija en el cielo, al anticipar la salvación de tantas almas de personas perdidas hasta ahora".{3}

La segunda cosa que debería saber todo cristiano es que "los peregrinos dijeron claramente que venían al Nuevo Mundo para glorificar a Dios y extender la fe cristiana". Podría decirse fácilmente que Estados Unidos comenzó con las palabras: "En el nombre de Dios. Amén". Estas eran las primeras palabras del primer documento de autogobierno de la nación: el Convenio del Mayflower, o Mayflower Compact.

Los peregrinos eran creyentes en la Biblia que se rehusaban a someterse a la Iglesia de Inglaterra estatal herética y terminaron por venir a América. Su líder, William Bradford, dijo: "Tenían una gran esperanza y un celo interior por establecer un buen fundamento, o al menos avanzar en ese sentido, para la propagación y la extensión del evangelio del reino de Cristo en aquellas partes remotas del mundo; sí, que ellos pudieran ser como piedras sobre las cuales otros pudieran caminar para realizar una tarea tan grande".{4}

Muchos eruditos creen que el acuerdo inicial para el autogobierno que se encuentra en el Mayflower Compact se convirtió en la piedra angular de la Constitución de EE.UU. Este acuerdo para el autogobierno, firmado el 11 de noviembre de 1620, creaba un nuevo gobierno en el cual acordaban "hacer pacto y combinarse" juntos en un "cuerpo civil" (Body Politick).

El historiador británico Paul Johnson dijo: "Es un documento sorprendente . . . Lo que era notable acerca de este contrato específico era que no era entre un siervo y un amo, o un pueblo y un rey, sino mutuamente entre un grupo de personas de ideas similares, y con Dios como testigo y confirmante simbólico".{5}

Los fundadores de Estados Unidos: Segunda parte

La tercera cosa que debería saber todo cristiano es que "los puritanos crearon comunidades basadas en la Biblia a fin de practicar un gobierno representativo que seguía el modelo de los pactos eclesiásticos". Tanto los peregrinos como los puritanos no estaban de acuerdo con muchas cosas de la Iglesia de Inglaterra de su tiempo. Pero los peregrinos sentían que reformar la iglesia era un esfuerzo inútil. Fueron llevados a separarse de la iglesia oficial y fueron rotulados frecuentemente como "separatistas". Los puritanos, por otra parte, querían reformar a la Iglesia de Inglaterra desde adentro. Abogaban, desde adentro, a favor de la pureza de la iglesia. De ahí su nombre: puritanos.

En ese tiempo no había habido ninguna constitución escrita en Inglaterra. El derecho común británico era una tradición mayormente oral, expresada según la necesidad en varias decisiones escritas de tribunales. Los puritanos se propusieron anclar sus libertades en la hoja escrita, una tradición tomada de la Biblia. Crearon el Cuerpo de Libertades que fueron establecidas sobre la creencia de que el gobierno de Cristo no se da solo para la iglesia sino también para el estado. Contenía principios encontrados en la Biblia, específicamente noventa y ocho protecciones distintas de los derechos individuales, incluyendo el debido procedimiento legal, el juicio por jurado de pares y prohibiciones contra el castigo cruel e inusitado.

La cuarta cosa que debería saber todo cristiano es que "esta nación fue fundada como un santuario para los disidentes religiosos". Roger Williams cuestionó muchas de las leyes puritanas de Massachussets, especialmente el derecho de los magistrados de castigar a quienes no guardaban el día de reposo. Luego de dejar Massachussets y fundar Rhode Island, se convirtió en el primero en formular el concepto de "separación de la iglesia y el estado" en Estados Unidos.

Williams dijo: "El magistrado civil no podrá inmiscuirse ni siquiera para evitar que una iglesia cometa apostasía o herejía". {6} En el acta de constitución de Rhode Island de 1643 y todos sus estatutos subsiguientes, Roger Williams estableció la idea de que el estado no debería imponer la opinión religiosa.

Otro disidente era el cuáquero William Penn. Él fue el autor principal del documento fundacional del gobierno para la tierra que llegó a conocerse con el nombre de Pennsylvania. Este documento se llamó The Concessions (Las concesiones), y trataba no solo con asuntos del gobierno sino que se ocupaba también de cuestiones sociales, filosóficas, científicas y políticas. Para 1680, The Concessions tenía 150 firmantes y, de acuerdo con el espíritu cuáquero, este esfuerzo grupal preveía libertades de una amplitud nunca vistas antes en la ley anglosajona.

Paul Johnson dijo que, cuando fue fundado Estados Unidos, Filadelfia era "la capital cultural de Estados Unidos". También señala: "Puede sostenerse, por cierto, que la Pennsylvania cuáquera fue el estado clave en la historia estadounidense. Fue el último gran florecimiento de innovación política puritana, alrededor de esta gran ciudad de amor fraternal".{7}

La educación y la religión en Estados Unidos

La quinta cosa que todo cristiano debería saber es que "la educación de los colonos y fundadores de Estados Unidos fue singularmente cristiana y basada en la Biblia". La educación era muy importante para los fundadores de este país. Una de las leyes de la Nueva Inglaterra puritana era el Old Deluder Act (Acta del Viejo Engañador). Se llamaba así porque apuntaba a derrotar a Satanás, el Viejo Engañador, que había usado el analfabetismo en el Viejo Mundo para impedir que la gente leyera la Palabra de Dios. La Cartilla de Nueva Inglaterra fue usada para enseñar a los niños coloniales a leer, e incluía el Padrenuestro, el Credo de los Apóstoles y el texto de muchos himnos y oraciones.

Podemos ver también la importancia de la educación en la reglas de muchas de las primeras universidades. Las Leyes y Estatutos de la Universidad de Harvard, en 1643, decía: "Sea todo estudiante instruido claramente e impulsado celosamente a considerar que el principal fin de su vida y de sus estudios es conocer a Dios y a Jesucristo, que es vida eterna (Juan 17:3)."{8}

La Universidad de Yale contenía dos requisitos en su acta de constitución de 1745: "Todos los estudiosos vivirán vidas religiosas, piadosas e intachables de acuerdo con las reglas de la Palabra de Dios, leyendo diligentemente las Sagradas Escrituras, la fuente de luz y verdad; y constantemente atendiendo a todos los deberes de la religión, tanto en público como en secreto".{9}

El reverendo John Witherspoon fue el único ministro en actividad que firmó la Declaración de la Independencia. El erudito constitucional John Eidsmoe dice: "La mejor forma de describir a John Witherspoon es como el hombre que dio forma a los hombres que dieron forma a Estados Unidos. Si bien él no asistió a la Convención Constituyente, su influencia se multiplicó varias veces por aquellos que hablaron así como por lo que se dijo".{10}

New Jersey eligió a John Witherspoon al Congreso Constituyente que redactó la Declaración de la Independencia. Cuando el Congreso pidió un día nacional de ayuno y oración el 17 de mayo de 1776, se le pidió a John Witherspoon que predicara el sermón. Su tema fue: "El dominio de la Providencia en los asuntos de los hombres".

La sexta cosa que debería saber todo cristiano es que "un avivamiento religioso fue el factor clave en la unificación de las colonias separadas antes de la Guerra Revolucionaria".

Paul Johnson, autor de A History of the American People (Una historia del pueblo estadounidense), informa que este Gran Despertar podría haber tocado tanto como tres de cada cuatro colonos estadounidenses.{11} También señala que este Gran Despertar "hizo sonar el toque de difuntos del colonialismo británico".{12}

Según diría John Adams más adelante: "La revolución tuvo lugar antes de comenzar la guerra. La revolución estaba en la mente y el corazón del pueblo, y el cambio, en sus sentimientos religiosos de sus deberes y obligaciones".

Paul Johnson cree que "la revolución no podría haber ocurrido sin este trasfondo religioso. La diferencia esencial entre la Revolución Estadounidense y la Revolución Francesa era que la primera, en sus orígenes, fue un evento religioso, en tanto la segunda fue un evento antirreligioso".{13}

El clero y el cristianismo bíblico

La séptima cosa que todo cristiano debería saber es que "muchos de los clérigos de las colonias estadounidenses, miembros del Regimiento Negro, predicaban la libertad". Mucho de esto tuvo lugar en los llamados "Sermones electorales" de Massachussets, Connecticut, Nueva Hampshire y Vermont. A menudo los ministros hablaban del tema del gobierno civil de forma seria e instructiva. El sermón luego era impreso para que cada representante tuviera una copia para él, y para que los ministros de cada pueblo tuvieran una copia.

John Adams señaló: "Los ministros de Filadelfia 'tronaban y relampagueaban cada día de reposo' contra el despotismo del Jorge III".{14} Y, al hablar en su Virginia natal, Thomas Jefferson notó que "la oratoria en los púlpitos corría como un choque eléctrico por toda la colonia".{15}

Entre los predicadores más influyentes estaban John Witherspoon, Jonathan Mayhew, Samuel West y el reverendo John Peter Muhlenberg. El reverendo Mayhew, por ejemplo, predicó un mensaje titulado "Con relación a la sumisión ilimitada a los Altos Poderes, al Consejo y a la Casa de Representantes en la Nueva Inglaterra colonial". Dijo: "Es de esperar que solo unos pocos considerarán que el tema no corresponde ser tratado en el púlpito, con la idea de que es predicar política, en vez de Cristo. Sin embargo, para quitar prejuicios de todo tipo, ruego que se recuerde que 'toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia'. ¿Por qué, entonces, no deberían aquellas partes de las Escrituras que están relacionadas con el gobierno civil ser examinadas y explicadas desde el púlpito, así como las otras?".{16}

La octava cosa que todo cristiano debería saber es que "el cristianismo bíblico fue la fuerza impulsora detrás de los líderes clave de la Revolución Estadounidense".

En 1772, Samuel Adams creó una "Comisión de Correspondencia" en Boston, a fin de mantenerse en contacto con sus compañeros estadounidenses a lo largo de la costa. El historiador George Bancroft llamó a Samuel Adams "el último de los puritanos".{17} Su biógrafo, John C. Miller, dice que Samuel Adams no puede ser entendido sin considerar el impacto duradero que tuvo sobre él la predicación de Whitefield en Harvard, durante el Gran Despertar. {18} Adams había estado diciendo a sus compatriotas durante años que Estados Unidos debía tomar una posición contra la tiranía. Consideraba que la libertad individual era "la ley del Creador", y un derecho cristiano documentado en el Nuevo Testamento.{19} Al firmarse la Declaración de la Independencia, Sam Adams dijo: "Este día hemos restaurado al Soberano a Quien todos los hombres deben ser obedientes. Él reina en el cielo desde la salida hasta la puesta del sol, venga su reino".

Los documentos fundadores

La novena cosa que todo cristiano debería saber es que "el cristianismo jugó un papel significativo en el desarrollo del certificado de nacimiento de nuestra nación: la Declaración de la Independencia". Por ejemplo, los ancianos presbiterianos de Carolina del Norte redactaron la Declaración de Mecklenburg, en mayo de 1775, bajo la dirección del anciano Ephraim Brevard (un graduado de Princeton). Un estudioso dice: "Al corregir su primer borrador de la Declaración puede verse, al menos en algunos lugres, que Jefferson había borrado las palabras originales y había insertado las que se encuentran en la Declaración de Mecklenburg. Nadie puede dudar que Jefferson tenía las resoluciones de Brevard delante de él cuando escribía su inmortal Declaración".{20}

La relación entre la Declaración de la Independencia y la Constitución es crucial. La Declaración es el "por qué" del gobierno estadounidense, mientras que la Constitución es el "cómo".

Otra influencia en la Declaración fue la "Declaración de Derechos de Virginia" de George Mason. Note cuánto se parece a la Declaración: "Que todos los hombres son por naturaleza igualmente libres e independientes y tienen ciertos derechos inherentes, de los cuales, cuando entran en un estado de la sociedad, no pueden, por ningún convenio, despojar o desposeer a su posteridad; a saber, el disfrute de la vida y la libertad, con los medios para adquirir y poseer propiedad, y seguir y obtener felicidad y seguridad".

Paul Johnson dice: "No hay ninguna duda de que la Declaración de Independencia fue, para quienes la firmaron, un acta religiosa además de secular, y que la Guerra Revolucionaria tuvo la aprobación de la divina providencia. La habían ganado con la bendición de Dios y luego formularon su marco de gobierno con la bendición de Dios, así como en el siglo XVII los colonos habían formulado sus Convenios y Estatutos y Órdenes e Instrumentos, con Dios mirando por sobre sus hombros".{21}

La décima cosa que todo cristiano debería saber es que "la comprensión bíblica de la pecaminosidad del hombre fue el principio rector detrás de la Constitución de los Estados Unidos". John Eidsmoe dice: "Si bien Witherspoon derivó el concepto de la separación de los poderes de otras fuentes, como Montesquieu, el sistema de equilibrio de poderes parece haber sido su contribución singular a la fundación del gobierno de EE.UU."{22}. Agrega: "Una cosa es cierta: la religión cristiana, especialmente el calvinismo del reverendo Witherspoon, que enfatizaba la naturaleza caída del hombre, influyó en la visión de Madison de la ley y el gobierno".{23}

Notas

  1. Gilbert K. Chesterton, What I Saw in America (London: Hodder and Stoughton, 1922). Volver
  2. David C. Gibbs, One Nation Under God: Ten Things Every Christian Should Know About the Founding of America (Seminole, FL: Christian Law Association, 2003). Volver
  3. Christopher Columbus, Journal, 1492, citado en Federer, United States Folder, Library of Classics. Volver
  4. William Bradford, Of Plymouth Plantation, 1620-1647, editado y actualizado por Samuel Eliot Morison (New York: Alfred A. Knopf, 2001), 25. Volver
  5. Paul Johnson, A History of the American People (New York: HarperCollins Publishers, 1997), 29-30. Volver
  6. George Bancroft, History of the United States of America, From the Discovery of the Continent (New York: D. Appleton and Company, 1890), Vol. I, 250. Volver
  7. Johnson, 66. Volver
  8. Rules for Harvard University, 1643, from "New England's First Fruits," The Annals of America, Vol. 1, 176. Volver
  9. Regulations at Yale College, 1745, from "New England's First Fruits," The Annals of America, Vol. 1, 464. Volver
  10. John Eidsmoe, Christianity and the Constitution (Grand Rapids, MI: Baker Books, 1987), 81. Volver
  11. Johnson, 115. Volver
  12. Ibid., 307. Volver
  13. Ibid., 116-117. Volver
  14. Derek Davis, "Jesus vs. the Watchmaker," Christian History, May 1996, 35. Volver
  15. Thomas Jefferson, Autobiography, January 6, 1821. Volver
  16. Jonathan Mayhew, to the Council and House of Representatives in Colonial New England, 1749. Volver
  17. Bancroft, History, Vol. III, 77. Volver
  18. John C. Miller, Sam Adams: Pioneer in Propaganda (Stanford, CA: Stanford University Press, 1936/1960), 85, citado en Eidsmoe, Christianity and the Constitution, 248. Volver
  19. Robert Flood, Men Who Shaped America (Chicago: Moody Press, 1976), 35-36. Volver
  20. N. S. McFetridge, Calvinism in History (Philadelphia: Presbyterian Board of Publication, 1882), 85-88. Volver
  21. Johnson, 204-205. Volver
  22. Eidsmoe, 89. Volver
  23. Ibid., 101. Volver

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Traducción: Alejandro Field